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Miel en bebes y niños

Se habla tanto de las propiedades mágicas de la miel, que es una de las cosas más saludables que nos ha dado la naturaleza. Es lógico que queramos introducirlo en la dieta de nuestros hijos, sobre todo para sustituir el azúcar poco saludable.

Pero, ¿Cómo hacerlo para no dañar a tu bebé?

¿Debe la miel estar en la dieta de un niño?

La miel es un valioso producto nutricional recomendado especialmente durante un esfuerzo físico y mental intenso. Tiene un efecto bacteriostático y antiséptico, por lo que inhibe el crecimiento de microorganismos, lo que alivia el curso de muchas infecciones a las que están expuestos los niños.

Además, se ha demostrado que actúa como antitusivo y alivia el dolor de garganta. La miel estimula el sistema inmunológico del cuerpo, lo que aumenta la inmunidad tanto de niños como de adultos.

miel en bebes y niños

¿A partir de qué mes de vida los niños pueden comer miel?

Más de 12 meses de edad. Los niños menores de 1 año no deben recibir miel, ya que contiene polen natural en este producto, que puede causar alergias.

Se habla mucho sobre el hecho de que los bebés no pueden comer miel debido a la toxina botulínica. ¿Qué es esta toxina botulínica y de dónde proviene la toxina botulínica en la miel?

La botulina, o toxina botulínica, es una toxina proteica que pertenece a una neurotoxina muy fuerte. Es producida por la bacteria Clostridium botulinum.

Los bacilos de Clostridium botulinum están muy extendidos en el medio natural, se encuentran en el suelo, el tracto digestivo de los animales, los sedimentos del fondo y las aguas costeras desde donde pueden penetrar en los productos alimenticios en forma vegetativa o persistente. Se convierten en miel a través del sistema digestivo de las abejas.

Sin embargo, no es la toxina, sino las propias bacterias las que son peligrosas para los niños. La miel es un entorno en el que las bacterias no pueden crecer y, por tanto, las bacterias no producen toxinas. La miel solo puede contener esporas bacterianas, que después de ingresar al cuerpo del niño, se convierten en formas vegetativas.

¿Deberíamos tener miedo del boutlinismo infantil? ¿Cómo reconocer la intoxicación botulínica?

El botulismo infantil es extremadamente raro, pero vale la pena conocer sus síntomas, que incluyen: estreñimiento, debilidad muscular, somnolencia, babeo, pupilas dilatadas, diarrea, problemas para mantener la cabeza erguida, dificultad para comer y tragar, enrojecimiento de garganta, dificultad para respirar.

Entonces, ¿por qué la miel no nos daña a nosotros sino a los bebés?

El botulismo pediátrico es más común en los bebés y es el resultado de la ingestión de esporas de C. botulinum. Estas esporas germinan en la luz del intestino grueso del niño, provocando la colonización de los intestinos por formas vegetativas de botulismo.

Por otro lado, en adultos, C. botulinum no suele habitar los intestinos porque la flora bacteriana normal no lo permite. La flora bacteriana de los bebés no está completamente estabilizada, por lo que no puede inhibir la multiplicación del patógeno.

En resumen

Como siempre os digo vosotros mejor que nadie sabéis lo que queréis darle a vuestros peques y siempre consultando con vuestro pediatra de confianza, en cualquier caso NUNCA antes del año.

Espero esta información os sirva de ayuda para resolver alguna de las dudas que os puedan surgir.

Como siempre os invito a seguirme por redes (si no lo hacéis ya) ya que allí comparto mi día a día y me encantaría veros por allí. Gracias como siempre por dedicar un ratito de vuestro tiempo a leerme.

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