Hoy en este post del Blog de Mamá os hablo de la ansiedad en la maternidad. Esa que sentimos muchas madres pero que de la que pocos hablan.

Cuando sientes que ya no puedes con todo, parece que el cerebro te va a explotar y pides a gritos libertad. Si te sientes así, sigue leyendo, os voy a contar como está siendo esta etapa por la que estoy pasando.

¿Si eres optimista, porque entonces tienes ansiedad?

Siempre fui una persona optimista, positiva que piensa que lo único que no se puede arreglar en este mundo es la muerte. Pienso que para todo hay una solución pero desde hace un tiempo, más exactamente dos años mi visión ha ido cambiando.

¿Cuándo empecé a sentir ansiedad?

Pase por un embarazo muy complicado del cual no disfrute absolutamente nada, en ese momento mis niveles de ansiedad estaban altos pero podía ir paleando la situación.

Me enfoque en el parto, vivirlo como imaginaba mi mente, respetado, humano y sintiéndome empoderada pero la realidad fue que nuevamente me sentí sola, con miedo y pensando que no podría afrontarlo.

Al saber que Alejando es mi último hijo eso hizo que me sintiese verdaderamente mal, pero nuevamente sonreí y tire para adelante.

Poco a poco esa sensación parecía desaparecer pero llego el COVID, los confinamientos y vi privada mi libertad como todos, lo se, pero también se que no a todos nos afecta de la misma manera.

A eso le sumamos desilusiones y persecuciones por personas que creía amigas, ya os podéis imaginar cómo se dispararon nuevamente mis niveles de estrés. Pero no fue hasta hace un tiempo que me di cuenta que mi malestar se debía a algo más.

Cansancio extremo, cambios de humor, irritabilidad…

Todos esos “síntomas” los empecé a sentir hace cosa de 1 año, pero pensé que sería por Alejandro que como os conté anterior mente tiene problemas para conciliar y mantener el sueño como su padre y su hermano Nicolás.

Tener un bebé de alta demanda me despisto, pero hace poco yo misma me empecé a analizar, mis sentimientos, como me siento y me di cuenta que algo no estaba bien.

La Culpa

Siempre fui una persona con paciencia infinita y creo que lo pueden corroborar las personas que me conocen, desde hace un tiempo estoy perdiendo la paciencia y no sabéis lo culpable que me siento.

Cuando tienes hijos la paciencia tiene que estar siempre ahí para actuar de forma correcta, pero estoy mentalmente tan cansada que últimamente me doy cuenta que pierdo la paciencia muy rápido y eso no me gusta nada.

Como toda persona que tiene un problema, pensé nuevamente que por el encierro y el agobio me encontraba más “bajoneada” que de costumbre y empecé a tomar café, pero no uno ni dos…

Muchos más, durante un tiempo me sentía con más energía y con mejor ánimo, pero esto no duro mucho… Nuevamente me sentí culpable por sentirme agotada y para colmo empecé a sentir algo raro en el ojo izquierdo, el parpado me empezó a temblar sin motivo aparente, algo súper incomodo.

Llamada al médico

Cuando note esa sensación en el ojo me asuste y consulte con mi médico de cabecera. Me hizo varias preguntas y me recomendó bajar la dosis de café, así hice y os juro que la primera semana sin café fue horrible casi me dormía por los rincones… Un desastre que como mamá de 3 no podía permitir bajo ningún concepto.

Pero es que el kit de la cuestión es que pese a bajar la dosis de café diaria no noto mejoría, al contrario, cada vez que miro las noticias y veo que en nuestro concello nos cierran ( no quiero entrar mucho en este tema, pero discrepo muchísimo con esta decisión pues no creo que los ciudadanos de nuestro pueblo se comporten peor que los de Coruña centro , Ferrol… ).

Veo un rayito de esperanza cuando nos abren unos días, pero mi ansiedad sube cuando pienso que igual en 3 días nos vuelven a cerrar todo.

No quiero medicarme

En principio no quiero medicarme, esto cuidado, es mi opinión y obviamente si vuestro médico os indica lo contrario debéis siempre hacerle caso. Pero mi opinión es fácil de entender, estoy con Alejandro 24/7 y la mayoría del tiempo sola, si tomo algo tengo miedo a bajar la guardia y que ocurra algo.

Alejandro es un niño propenso a accidentes que pinta ser (por lo que dijo el médico,) un niño con Híper Actividad así que imaginaros… Soy de la fiel idea de que para hacer felices a los demás debemos serlo con nosotros mismos, pongo todo mi empeño en poner mi mejor cara y ser como solía ser.

Pero de momento no noto mejoría, voy a rachas, un día me levanto mejor otro peor… Y así voy sobre llevando esta ansiedad. Al comentar con la doctora las horas de sueño que tengo me recomendó tomar un hipnótico para dormir al menos 6 horas. Al principio pensé que seria buena idea, pero la realidad es que Ale tiene muchos despertares y esta medicación hace que en esos periodos despierta tenga una especia de «amnesia». Así que en breve tender una nueva cita para valorar esto.

Pensamiento en el futuro

Siempre me encanto hacer planes, soñar, imaginar cómo serán las cosas, pero ahora mismo me resulta imposible, la situación que vive nuestro país, que digo nuestro país, el mundo entero es incontrolable, no sabemos con exactitud cuando se acabara esto, con lo cual es imposible pensar en el mañana y eso me entristece.

Siento mucha angustia cuando veo que poco mas hemos perdido 2 años de nuestras vidas, encerrados, privados de libertad y ojo,  no quiero ser injusta, sé que es por una causa justificada pero yo lo siento así. Veo la sociedad que estamos creando y me da pena, mucha pena…

Reflexión

Sé que no tendría porque contar todo esto, pero pienso que es bueno compartir tanto lo bueno como lo malo. Yo soy una mamá sin filtros que pretende trasmitir la verdad, al menos mi verdad sobre la maternidad y sobre muchas otras circunstancias de la vida.

Tan solo con que una persona lea esto y sienta que no está sola a mí ya me llega de sobra, porque es feo, muy feo sentir que eres el único/a que te sientes así y más cuando eres madre/padre y tienes mil responsabilidades.

Muchas veces no nos permitimos algo tan básico como sentirnos mal, creemos que estamos fallando a nuestra familia, pero no es así, todos tenemos derecho a encontrarnos mal y necesitar apoyo, consuelo y personas que nos rodeen y nos aporten cosas positivas.

Familias si en algún momento os sentís así que sepáis que no estáis solos, es bueno que consultéis con vuestro médico de confianza, que habéis de ello y que sobre todo no os sintáis ahogados como me paso a mí, porque si llegamos a ese punto querrá decir que hemos tirado mucho tiempo solos con una situación que podemos mejorar.

Estar en contacto con la naturaleza, desconectar y hacer caso a vuestro medico, veréis como pronto estáis ready otra vez.

La ansiedad puede venir por muchos factores, identifica el foco pero tampoco le des millones de vueltas.  Os quiero dejar la web oficial de bienestar emocional para que si tenéis dudadas hagáis el auto test.

Con este sencillo test comprobaremos si predominan los afectos positivos o negativos, algo que nos será de ayuda para determinar nuestro grado de ansiedad y nuestro bienestar emocional.

Es importante tener en cuenta que nuestro bienestar psicológico es primordial para tener una calidad de vida sana personal y socialmente.  Animo a todos/as pronto estaremos mejor, ya lo veréis.

Y mientras os invito como siempre a seguirnos por nuestras redes sociales, allí compartimos nuestro día a día y me encantará veros por allí. Gracias como siempre por dedicar un ratito de vuestro tiempo a leerme.  

blog de maternidad y familia

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